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Monthly Archives: May 2020

Mother’s Day Drive-By

Sunday, May 10, 2020 from 11:00 AM – 12:30 PM
Domingo, 10 de mayo de 2020 de 11:00 AM – 12:30PM

Mother's Day Traffic Instructions

Flow of Traffic:

  • Come from Hwy 152 and enter at the south entrance
  • (Optional) Lay flowers at the feet of the statue of Mary in the garden near the front door
  • (Optional) Drop off your donation in a collection basket
  • Drive through the circle drive at the New Church Plaza. Mothers will receive a flower and holy card from the Knights of Columbus and a blessing from Father Jacobi
  • Exit through the north exit and drive towards 59th Street

Desfile del Día de las Madres

  • Ven desde la autopista 152 y entra por la entrada del sur
  • (Opcional) Poner flores a los pies de la estatua de María en el jardín cerca de la puerta principal
  • (Opcional) Deje su donación en la canasta de recolección
  • Conduzca hacia la entrada circular en la plaza de la iglesia nueva. Las madres recibirán una flor y una tarjeta de oración de los Caballeros de Colón y una bendición del Padre Jacobi
  • Salga por la salida norte y conduzca hacia la calle 59

Carta de los Obispos Anunciando la Reanudación de Misas Públicas en Oklahoma

6 de mayo de 2020 
Miércoles de la Cuarta Semana de Pascua 
  
Queridos Fieles Católicos de Oklahoma, 
  
Nos han alentado las numerosas historias de fieles católicos dando testimonio de la presencia de Jesús a través de su paciencia en el sufrimiento y en el bien que están haciendo por sus vecinos. ¡Gracias! Al mismo tiempo, todos estamos cansados ​​del aislamiento, las amenazas a la salud y las dificultades económicas. Durante esta época pascual, confiamos y tenemos seguridad en las palabras de Nuestro Señor: “¡Ánimo, no teman, que soy yo!” 
  
Después de que los Apóstoles vivieran la impactante crucifixión de su querido amigo y maestro, todo lo que creían saber con certeza se vio interrumpido y temieron por lo que vendría después. Después del triunfo de la Resurrección, encontraron alegría en la fe que compartían en Cristo Resucitado. En su época de miedo e incertidumbre, Jesús vino a ellos. 
  
Después de su Ascensión al cielo, estos discípulos todavía tímidos se reunieron para celebrar Pentecostés en la misma habitación en Jerusalén en la que habían compartido la Última Cena y la primera Eucaristía. Habían compartido su sufrimiento y ahora compartían la esperanza en la gloria de Cristo Resucitado. Jesús había prometido que el Padre derramaría su propio Espíritu sobre ellos para guiarlos, dirigirlos y protegerlos a través de todas las pruebas y tribulaciones. 
  
El don del Espíritu Santo nos asegura la presencia continua de Dios en nuestras vidas. No importa la circunstancia, él está con nosotros. Quizás el mayor sacrificio para los fieles laicos en estos últimos meses ha sido el ayuno del cuerpo, la sangre, el alma y la divinidad de Cristo dado a nosotros en su presencia real en la Eucaristía. Oramos para que, en este tiempo de ayuno eucarístico, Dios los haya bendecido con un hambre profunda por esta comunión con Jesús y con todos los miembros de su Cuerpo, la Iglesia. 
  
Para recordar la fidelidad de Dios y prepararnos para celebrar el nacimiento de nuestra amada Iglesia en Pentecostés, hemos decidido reanudar la celebración pública de la Misa en Oklahoma durante la semana del 18 de mayo y reanudar la Misa Dominical el 23 y 24 de mayo. 
     
Debido a la naturaleza sin precedentes de estos desafíos, procederemos con precaución. La dispensa de la obligación de asistir a Misa y la práctica de Misas transmitidas en vivo se mantendrán para cualquier persona que desee esperar más tiempo antes de regresar al culto público. Estamos lidiando con una amenaza invisible a la vida de las personas, un virus que nuestros médicos y científicos más brillantes aún están luchando por entender. La tentación siempre presente en nuestra cultura estadounidense es querer soluciones inmediatas y actuar rápidamente, porque queremos lo que queremos y lo queremos ahora. Como Iglesia, debemos proceder con más deliberación. 
  
Fundamentados sobre la orientación de líderes cívicos y autoridades de salud pública, así como en consulta con profesionales médicos locales, un grupo de trabajo compuesto por sacerdotes y laicos, y los Consejos Presbiterales de ambas diócesis, estamos emitiendo la “Línea de Tiempo y Procedimientos para la Reanudación de la Misa Pública y Vida Sacramental”, que estará vigente tanto en la Arquidiócesis de Oklahoma City como en la Diócesis de Tulsa y el Éste de Oklahoma hasta nuevo aviso. 
  
Los procedimientos y el cronograma brindan precauciones generales, como el limitar el número de feligreses en cada Misa y pautas para la distribución de la comunión, al tiempo que brindan flexibilidad a cada parroquia y sacerdote para determinar qué funciona mejor para su comunidad. 
  
Continuaremos monitoreando la crisis de salud y ajustaremos la implementación de los procedimientos según sea necesario. El lavado frecuente de manos y el distanciamiento social siguen siendo precauciones vitales para retrasar la propagación de esta enfermedad. Además, nuestros pastores aprenderán de usted y de los demás a medida que se implementen estas pautas, ajustando los procedimientos de acuerdo con lo que vayan aprendiendo. Así como los laicos se han sacrificado con su ayuno eucarístico, los sacerdotes se han sacrificado por su inhabilidad de proporcionar a los fieles este banquete celestial y celebrar los sacramentos con ellos. Anhelan volver a ver los rostros de sus feligreses. 
  
Alentamos a los fieles a rezar la Novena al Espíritu Santo en preparación para Pentecostés con la intención particular de pedirle al Espíritu Santo que guíe, dirija y proteja a la Iglesia en Oklahoma en medio de estos tiempos peligrosos a medida que comencemos a celebrar nuevamente la Misa pública. 
  
Ya sea separados por un virus o reunidos en comunidad, seguimos siendo hermanos y hermanas en Cristo. 
  
Es en la oscuridad cuando él comienza a surgir. ¡Ven, Espíritu Santo! 
  
Sinceramente suyos en Cristo, 
  
Reverendísimo Paul S. Coakley 
Arzobispo de la Ciudad de Oklahoma 
  
Reverendísimo David A. Konderla 
Obispo de Tulsa y el Éste de Oklahoma 

Bishops Announce Plan to Resume Public Mass in Oklahoma

May 6, 2020 
Wednesday of the Fourth Week of Easter 
  
Dear Catholic Faithful of Oklahoma, 
  
We have been heartened by the many stories of faithful Catholics witnessing to Jesus’ presence through their patience in suffering and in the good they are doing for their neighbors. Thank you! At the same time, we all to some degree are growing weary of isolation, threats to health and economic hardship. During this Easter season, we rely on Our Lord’s assurance: “Take courage, it is I, do not be afraid!” 
  
After the Apostles had experienced the shocking crucifixion of their beloved friend and teacher, everything they thought they knew with certainty was disrupted and they feared what might come next. After the triumph of the Resurrection, they found joy in the faith they shared in the Risen Christ. In their time of fear and uncertainty, Jesus came to them. 
  
After his Ascension into heaven, these still timid disciples gathered to celebrate Pentecost in the same room in Jerusalem in which they had shared the Last Supper and first Eucharist. They had shared in his suffering and now they shared the hope of the glory of the risen Christ. Jesus had promised that the Father would pour out his own Spirit upon them to guide, direct and protect them through all trials and tribulations. 
  
The gift of the Holy Spirit assures us of God’s continued presence in our lives. No matter the circumstance, he is with us. Perhaps the greatest sacrifice for the lay faithful these past few months has been fasting from Christ’s body, blood, soul and divinity given to us in his real presence in the Eucharist. We pray that in this time of Eucharistic fasting, God has graced you with a profound hunger for this communion with Jesus and the members of his Body, the Church. 
  
To remind us of God’s faithfulness and to prepare to celebrate the birth of our beloved Church on Pentecost, we have determined to resume the celebration of public Mass in Oklahoma during the week of May 18 with Sunday Mass resuming May 23-24. 
     
Because of the unprecedented nature of these challenges, we will proceed with caution. The dispensation for attending Mass and the practice of live-streaming Mass will remain in place for anyone who wishes to wait longer before returning to public worship. We are dealing with an invisible threat to people’s lives, a virus that our brightest doctors and scientists are still figuring out. The ever-present temptation in our American culture is to want solutions immediately and to act quickly, because we want what we want, and we want it now. As a Church, we must proceed more deliberatively. 
  
Based upon guidance from civic leaders and public health authorities as well as in consultation with local medical professionals, a taskforce comprised of priests and laity, and the Presbyteral Councils of both dioceses, we are issuing the “Timeline and Procedures for Resumption of Public Mass and Sacramental Life,” which will be in effect in both the Archdiocese of Oklahoma City and the Diocese of Tulsa and Eastern Oklahoma until further notice. 
  
The procedures and timeline provide general precautions such as limiting the number of parishioners at each Mass and guidelines for the distribution of communion while providing flexibility for every parish and priest to determine what works best for their community.   
  
We will continue to monitor the health crisis and adjust implementation of the procedures accordingly. Frequent handwashing and social distancing remain vital precautions to slow the spread of this disease. Additionally, our pastors will learn from you and from each other as these guidelines are implemented, adjusting procedures according to what they learn. Just as the laity have sacrificed with their Eucharistic fast, the priests have sacrificed by their inability to provide the faithful with this heavenly banquet and celebrate the sacraments with them. They long to see the faces of their parishioners once again. 
  
We encourage the faithful to pray the Novena to the Holy Spirit in preparation for Pentecost with the particular intention of asking the Holy Spirit to guide, direct and protect the Church in Oklahoma in the midst of these perilous times as we begin to publicly celebrate Mass again. 
  
Whether separated by a virus or gathered in community, we remain brothers and sisters in Christ. 
  
In darkness, he dawns. Come, Holy Spirit! 
  
Sincerely yours in Christ, 
  
Most Reverend Paul S. Coakley 
Archbishop of Oklahoma City 
  
Most Reverend David A. Konderla 
Bishop of Tulsa and Eastern Oklahoma

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